Como dice la canción: “Y al final / mentimos despiertos / y soñamos
Para construir / nuestro escape”. Me rodean las ruinas del mundo.
Los sonidos agrios y las visiones opacas de esta prisión se aferran
A mis piernas que, con lo añejo del tiempo, se asemejan a los toneles
Que contienen el alcohol innecesario de la humanidad.
Construyo –intento hacerlo desde lo más profundo- mi escape. Un escape
Avalado por voces delicadas, por aristas musicales finísimas.
Al final, mentimos despiertos.
Miente mi cuerpo cuando se deja seducir por la gravedad que lo enlaza
Al suelo. Miente todo mi ser cuando escribo, cuando efectúo
Esta actividad tan terrenal. Mientras soñamos, construimos
Nuestro escape. Constrúyelo conmigo, mujer envuelta por un velo
De aromas intermitentes.
*****
La mayor mentira es hablar del amor:
Este otro lado de la muralla ha muerto en mí.
Y qué pasa con el insomnio. Me retracto, pues es esta nuestra mayor
Mentira. El escape resulta inútil, infantil, frente a la omnipotencia
De unos párpados que no se quieren cerrar.
Entonces salta la respuesta: un poco de contar ovejas y beber leche tibia.
Sin embargo, estos elementos son engañosos. Cuando se apodera de mí
El insomnio, todos los sarcófagos de mi mente se apolillan:
El escapista se recluye en las meninges acolchadas y grises.
Y, al final, ¿qué pasa en la cama, durante la postura horizontal
De nuestros cuerpos, mujer del velo? Te escurres como el amor
De mi lado. Te das vueltas en el colchón y lanzas palabras
A las paredes de la cárcel que habitamos.
Como dice la canción, mujer imaginaria, Circe de pocas palabras,
Déjame escapar en ti. Esparce tus puntos de luz, guiados por
Los vientos melódicos que inundan cada rincón olvidado,
Sobre mi pecho desnudo.
*****
Ahora apago el instrumento de mis oídos e intento analizar en mi interior
Lo que dice el escrito. Me he visto obligado a recurrir a este acto sublime:
“Y al final / mentimos despiertos / y escribimos para construir /
Nuestro escape”.
Acto sublime el de tallar mis incongruencias en este tibio
Y contradictorio pedazo de Tierra en blanco.
Acto sublime el de escuchar una canción que me ha permitido
¿Escapar de estas ruinas herméticas? No.
Acto sublime que más bien me ha permitido dejar de mentir
A Circe, al universo entero,
Acerca de mi oscilante estadía en la gran jaula que aprisiona al escapista.
no m has contestaddo!!
cuales!
ya lei varios de tus books favoritos.. y creo q me qedo con lovecraft , poe y borges, y vargas jeje.
ps espero platikar de nuew cocntigo. bye